Foto: Misiones Online.

José Acasuso sobre Pella: «Cuando pierde un partido, siente que es el fin del mundo»

El misionero de 37 años, que asumió el año pasado como coach, habló sobre diversos temas: contó los aspectos que mejoró del bahiense para alcanzar buenos resultados, adelantó torneos a disputar en 2020, elogió la Copa Davis y habló de su carrera, entre otros tópicos. 

José Acasuso, el extenista que supo ser N° 20 del ránking en 2006, que consiguió tres títulos ATP y que fue finalista de Copa Davis en 2006 y 2008, accedió a una entrevista con Golpe de Tenis en la que se tocaron diversos temas. Cabe destacar que el nacido en Posadas, Misiones, jugó su último partido en 2011 (primera ronda de Roland Garros) y recién al año siguiente anunció su retiro con 28 años. Luego de un tiempo alejado del ámbito del tenis, asumió en 2018 como entrenador de Guido Pella, el bahiense que está ubicado en el puesto 25 y que viene de cerrar una temporada con valiosos resultados: con Chucho a la cabeza, no sólo gano confianza sino que también logró su primer título ATP en San Pablo y llegó a cuartos de final en el Másters 1000 de Montecarlo y en Wimbledon.

Luego de tu retiro y alejamiento del mundo del tenis, ¿qué es lo que te hizo volver?
Me retiré y estuve un tiempo sin jugar, sin mirar, desconectado. Nosotros siempre terminamos bastante agotados al principio y necesitas alejarte un poco de lo que hiciste tantos años. Ahora miro más, obviamente porque al entrenar a Guido observo los partidos y jugadores. Pero en ese momento sólo miraba finales o encuentros puntuales y de a poco me fui amigando nuevamente con el tenis.

Muchos tenistas cuando se retiran, acostumbrados al entrenamiento y a una rutina, sufren bastante. ¿En tu caso te costó?
No. Dejé el tenis y fue una etapa cerrada. Por eso me tomé mi tiempo para anunciar el retiro, ya que me interesaba ver si era lo que realmente quería. También las lesiones influyeron en la decisión. Yo me retiré con 28 años, relativamente joven. Pero lo maduré bien, lo pensé y una vez que me decidí no di marcha atrás.

Años atrás comentaste que te gustaría dedicarte a la parte comercial del tenis, pero tampoco descartaste ser entrenador. ¿Por qué te inclinaste por ser coach y cómo fue el acercamiento con Guido Pella?

Al haber jugado toda mi vida considero que entrenar a alguien es algo que puede salir más fácilmente, no hay que pasar por una etapa de preparación para transmitir lo que nosotros sabemos. En su momento se dio la oportunidad de trabajar en una empresa, en marketing deportivo, y fue una muy buena experiencia en la que aprendí mucho. Si bien ahí no quería saber nada con ser entrenador, nunca lo descarté.

El año pasado Guido terminó el vínculo con Gustavo Marcaccio, que es amigo mío, y me consultó si quería ayudarlo algunas semanas en Buenos Aires para ver cómo encajábamos. Así fue que empezó.

Cuando asumiste con Pella su situación era diferente a la de ahora. ¿Con qué jugador te encontraste desde lo tenístico y lo mental?

Lo primero que le remarqué cuando arrancamos fue cuáles eran sus virtudes y qué le faltaba agregar para mejorar el ránking. También le consulté si tenía ganas de estar más arriba, porque es necesario ser receptivo para poder afrontar cambios. Guido era un jugador muy sólido y con buen estado físico pero le le faltaba perfeccionar más su juego. Él se animó y mejoró como jugador: para dar el salto le faltaba ser más agresivo, mejorar su estilo e ir más a la red.

Pella es un jugador que en muchas ocasiones ha expresado que le cuesta ser positivo, confiar en sí mismo y soportar la presión. ¿Cómo hizo para dejar atrás esas malas sensaciones? ¿Cómo creés que influiste vos y su entorno?

Guido es una persona que se toma todo muy a la «tremenda», cuando pierde un partido siente que es el fin del mundo. Yo trato de desdramatizar la situación, le digo que en definitiva no es más que un partido de tenis e intento que no esté pendiente del «qué dirán». Yo le decía que la derrota no le importa a nadie más que a él y a su familia, porque el que hincha por uno luego sigue con su vida. En mi caso, si jugué 300 torneos, sólo gané 3. El tenista está acostumbrado a vivir con la derrota, ya que solamente gana uno por semana. Por eso no hay que bajar la guardia, sino seguir adelante. En ese aspecto mejoró Guido este último tiempo.

¿Cuáles fueron las claves para que Pella tuviera esta buena temporada?

Toda la parte física él ya la tenía. Pero para poder mezclarse entre los mejores del mundo incorporó agresividad en su juego, se animó a subir más a la red, mejoró sus tiros, su derecha y su velocidad media de bola es más alta que antes.

¿Qué están trabajando ahora para incluso llegar más lejos?

El lunes que viene arrancaremos la pretemporada y vamos a continuar trabajando en seguir siendo agresivos y en mantener regularidad en la parte mental. Buscaremos que el año que viene sea competitivo en cada semana que juegue. Hoy los pequeños detalles son los que hacen la diferencia y el calendario es muy ajustado.

¿Te sentís más cómodo dentro o fuera de la cancha? ¿Cómo vivís la adrenalina como coach?

Son diferentes. Desde afuera las vivo más nervioso porque las cosas no dependen de uno sino del jugador, pero también se ve más claro y en muchos casos te sentís impotente por no poder dar las indicaciones necesarias.

Tuviste momentos buenos y malos en tu carrera. Vivencias como la derrota con Verdasco en la Copa Davis 2008, ¿te ayudan para transmitirle a Pella que transforme cuestiones negativas en positivas?

Sí, por supuesto. Siempre de las derrotas y momentos duros se aprende. Él también las vivió y las vive, de eso se trata. A la larga te fortalece mucho y te convierte en un mejor jugador.

Ya que se trató de una derrota muy comentada, ¿seguís mirando lo ocurrido en la Copa Davis 2008? 

No. Ya pasó bastante tiempo y, más allá de todo, España jugó mejor que nosotros y fue un justo ganador. Cuando entrás a la cancha y diste el máximo para ganar, te vas con bronca pero tranquilo.

¿Qué sensaciones tuviste cuando se obtuvo la Copa Davis en 2016? ¿Creés que la armonía de ese grupo fue un plus?

Me da alegría porque sentí que fue un logro argentino fruto de un proceso de varios años. Siempre algunos detalles son los que definen y en este caso se pudo dar para el lado argentino. Lo único que le faltaba al tenis nacional era esto.

¿Sobre la nueva Copa Davis tenés una mirada positiva o negativa?

Sí. Me gusta. No vi nada porque estuve de viaje, pero me gusta el formato. Está bueno para los amantes del tenis poder ver a todos los jugadores y países. Al jugarse en una semana es más rápido, con partidos cortos que evitan el desgaste físico y mental e incluso hay más adrenalina. Como todo cambio, yo creo que con el correr de los años la gente va a estar contenta.

¿Qué balance hacés de tu carrera? ¿Te quedó algo pendiente?

No. Obviamente todos siempre pensamos en ser Top Ten, pero cuando empecé a jugar al tenis no tenía objetivos puntuales. Estoy muy conforme con la carrera que tuve y soy muy agradecido al tenis porque todo lo que tengo es gracias a este deporte.

¿Cómo ves el futuro del tenis argentino?

Hay muchos chicos que están jugando bien, hay una buena camada. Argentina siempre fue un semillero. Hoy los chicos se están metiendo un poco más tarde por maduración, pero la vida del tenista a la vez se alarga más. La situación económica también es una traba, pero el país se las arregla para seguir sacando buenos jugadores. Ojalá que siga así porque va alimentando a los jóvenes que recién arrancan.

Jugaste cinco veces con Roger Federer. Con 38 años sigue vigente e incluso lanzaron una moneda con su rostro en suiza. ¿Qué opinás del fenómeno que se ha generado?

Roger es un privilegiado en la parte física, hace 20 años que se mantiene en la elite. Ojalá podamos disfrutarlo un tiempo más, porque somos afortunados de ser contemporáneos de él, de Rafael Nadal y Novak Djokovic. El día que se retire lo vamos a extrañar.

¿Cómo proyectás el 2020 de Pella? ¿Ya tiene definido los primeros torneos del año?

Sí. Va a jugar la ATP Cup, el Abierto de Australia y la gira de Sudamérica (Argentina Open y Córdoba). Luego seguramente se sume a Indian Wells y Miami.

Mi prioridad es que él siga mejorando como jugador porque eso va a significar seguir escalando en el ránking y ganar más torneos. Este fue el mejor año de su carrera, ahora hay que revalidarlo, que no es nada fácil.

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