Nadal con el título del torneo. Foto: Roland Garros.

Roland Garros y la historia de siempre: Nadal se coronó campeón

El español volvió a demostrar ser el rey del polvo de ladrillo y se consagró campeón tras vencer al austríaco Dominic Thiem en la final del torneo por 6-3, 5-7, 6-1 y 6-1.

No alcanzan las palabras para describir lo que es capaz de hacer Rafael Nadal en el suelo de Roland Garros, París. El español, actual número dos del mundo, se impuso en cuatro parciales ante Dominic Thiem y finalizó con éxito un torneo sensacional, en el que apenas cedió dos sets. De esta manera, el balear consiguió el trofeo 12º en el patio de su casa (tercero consecutivo) y quedó a tan solo dos títulos de Roger Federer, que posee el récord de 20 conquistas en torneos de Grand Slam.

Con un juego apabullante, sin fisuras y con una intensidad imposible de mantener para cualquier persona común y corriente, el manacorí desgastó tanto física como mentalmente al austríaco Dominic Thiem, que jugó un primer set verdaderamente estupendo (quizás el mejor del torneo) y ni siquiera así le bastó para, por lo menos, tener la oportunidad de quedarse con el mismo. Nadal hizo todo bien, obligó y exigió siempre una pelota más, y luego de adjudicarse la primera gran ventaja del partido, hizo estéril todos los esfuerzos del pupilo de Massú, que fue perdiendo energía a medida que pasaban los juegos.

El joven de 25 años, que venía de dejar en el camino al número uno del mundo en un partido atípico por las cuatro interrupciones y que se extendió durante más de cuatro horas de acción, consiguió tomar la única chance de quiebre que tuvo en el segundo parcial y estiró un poco más la resolución del campeonato, que por las posturas de ambos en la cancha y por el tenis brillante de Nadal, vislumbraba quién sería el vencedor. El español salió fortalecido luego de la segunda manga y desde ese momento se convirtió en el único protagonista en la pista Philippe Chatrier.

El austríaco hizo hasta lo imposible para inquietar al balear, buscó generar aperturas y superar en velocidad a un Nadal excelso, que no dio tregua y encadenó una racha espectacular: quebró instantáneamente el saque de Thiem, tiró toda su jerarquía sobre la mesa y se adueñó del tercer set sin perder ni un solo punto con el servicio y ganando 23 de 30 puntos disputados. Lo que siguió fue más de lo mismo. El español continuó tomando la iniciativa y dominando a gusto cada uno de los rallies mientras que el austríaco salió en busca del milagro. Tuvo tres oportunidades de quiebre en el inicio del set pero Nadal resultó ileso y se coronó campeón.

Con un brillante 6-1, Rafael Nadal liquidó las esperanzas del campeón de Indian Wells y Barcelona, lo derrotó por segundo año consecutivo y volvió a gritar campeón en Roland Garros, estirando aún más su legado.

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